Frío deja 20 muertos en EE.UU

El vórtice polar que ha congelado esta semana un tercio de Estados Unidos empezó a retirarse ayer, lentamente, dejando atrás al menos una veintena de muertos y pérdidas que se calculan ya en más de 5.000 millones de dólares.

 

La tormenta Hércules, que empujó fuertes nevadas desde el noreste del país a finales de la semana pasada, y la ola de frío que rompió récords en vastas áreas de EE.UU., afectó a unos 187 millones de personas.
El día comenzó con cielo despejado en la mayor parte de los 32 estados que ayer tuvieron avisos oficiales de emergencia por el frío. Ayer hubo temperaturas de cero grados Celsius o menos en los 50 estados de la Unión, incluido Hawai.
Y el número de vuelos comerciales cancelados ayer rondaba los 1.700, comparados con 2.500 un día antes.
El frío, que acentuado por el viento llevó la sensación térmica a unos 40 grados Celsius bajo cero en Minnesota y Wisconsin, obligó al cierre de escuelas en 14 estados.
El Servicio Meteorológico Nacional siguió dando cuenta ayer de temperaturas bajo cero en casi un tercio del país, pero el pronóstico ofrece un alivio para los próximos días.
Las autoridades de diferentes estados dieron, en conjunto, información sobre al menos 21 muertes relacionadas con la tormenta de nieve del domingo pasado y la ola de frío.

Canadá 

Mientras, y a pesar de temperaturas de hasta 40 grados Celsius bajo cero, centenares de trabajadores latinoamericanos trabajan cada invierno en Canadá en ocupaciones que obligan a tener que enfrentarse con la dura climatología.
Cada año, miles de latinoamericanos son empleados para trabajos duros o no apetecibles para muchos locales.
La construcción es uno de los sectores que más trabajadores temporales extranjeros recibe.
Pero las condiciones de trabajo son duras, especialmente cuando las temperaturas llegan a 30 y hasta 40 grados bajo cero como ha sucedido en los últimos días en Toronto.
“Es horrible, la verdad. Lo más difícil es empezar porque todo está frío”, dice Luis Arturo Gómez, un mexicano que lleva casi seis años en Canadá, trabajando en la construcción.
“Cuando empiezas a trabajar, te vas aclimatando, empiezas a entrar en calor y ya no es tan duro. Pero cuando uno para, por cualquier cosa, otra vez hay que empezar. Los pies es lo más difícil. La cara se empieza a congelar”, añade.
Con temperaturas de entre 30 y 40 grados bajo cero, la piel que está expuesta se congela en minutos. Si no se ataja rápidamente, a veces es necesario amputar las partes más afectadas, como los dedos, zonas de la oreja e incluso de la nariz.

 

Fuente: Diario El Tiempo