Cuenca: El bolsillo se afecta con disminución de octanaje

Desde junio, las gasolineras del país venden el combustible con menor octanaje. Esto provoca más consumo de gasolina para mantener el rendimiento y por ende un perjuicio al bolsillo del usuario.

La medida se conocía desde abril, cuando Petroecuador anunció que debido a la rehabilitación de la Refinería de Esmeraldas, que se cumplirá hasta diciembre del 2015, se solicitaba al Instituto Ecuatoriano de Normalización, INEN, que desde el 1 de junio se autorice por 18 meses la baja de dos octanos en la gasolina extra, de 87 a 85, y súper, de 92 a 90. La aprobación fue dada mediante Registro Oficial 262.

Según, Carlos Salazar, presidente de la Asociación de Distribuidoras de Combustibles del Azuay, si bien la medida era de emergencia, porque la Refinería de Esmeraldas, inaugurada en 1977, no operaba en su real capacidad y su rehabilitación es necesaria, los problemas que originan la baja de calidad son varios, entre ellos la reducción en la potencia y eficiencia de los motores de los vehículos, mantenimientos más continuos, más consumo por galón, emanaciones y contaminación mayores.

Recordó que en el 2012 hubo una mejora significativa en la calidad de la gasolina, de 80 octanos se subió a 87 en la extra y la súper que era de 89 a 92. Dijo que el estándar de calidad estaba dentro de parámetros aceptables comparados con normas internacionales y ahora serán medios, mientras dure la medida.

Incluso dijo que hace dos años, con la mejora del octanaje en la gasolina extra, varios clientes optaron por cambiarse a este combustible, que es más económico. “Entiendo que tendrán que volver a usar la súper nuevamente, que tiene un precio mayor”, indicó. Al momento son pocos los clientes que han notado la baja de calidad, dijo.

Tampoco en la gasolinera Automotores Trinity los usuarios han notado mayores cambios, afirmó el administrador, Dixon Marín. Señaló que la relación de venta de la gasolina extra es mayor comparada con la súper, porque despachan 4.000 galones de la una y 800 de la segunda.

Sin embargo, Esteban Bermeo, ingeniero mecánico con 31 años de experiencia, dijo que los problemas con los autos serán con el rendimiento y con mayor contaminación, en especial con los modelos modernos a inyección, que tienen sistemas sensibles que detectan cualquier cambio.

“Los de carburador, si bien gastarán más combustible para mantener el rendimiento, en cuanto a daños el porcentaje es menor comparado con uno nuevo de alta tecnología”, señaló. Dijo que en su laboratorio de control, donde tiene implementos para la medición de las emisiones de gases, se pueden calibrar la potencia para compensar la falta de octanaje, pero que a mayor potencia más contaminación y consumo. “Hay que equilibrar entre estos estándares”, comentó.

Bolívar Barriga, presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos del Azuay, CIMA, coincide en que a menor calidad del producto, mayor consumo de gasolina para mantener el rendimiento del motor. Pistones e inyectores tendrán mayor desgaste porque la mezcla no será la idónea, indicó.

Rafael Clavijo, conductor, explicó que sí ha notado diferencias desde las últimas tanqueadas de combustible, porque lo hace más a menudo y con recorridos similares. (RET)

Datos

Medida
El octanaje es una escala que mide la capacidad antidetonante del carburante.

Refinería
Existe el proyecto de la creación de la Refinería del Pacífico,para mejorar la calidad.

Perjuicios
Los vehículos a inyección son los principales afectados por la baja del octanaje.

Fuente: Diario El Tiempo