Juan Pablo II dejó su huella en Cuenca
El 31 de enero de 1985 está marcado como una fecha especial en la mente y el corazón de los cuencanos que profesan la fe cristiana, quienes vivieron la experiencia, cuando por primera y única vez un papa, Juan Pablo II, visitó esta ciudad.
Si bien la estadía fue de apenas una horas, conmocionó a la entonces tranquila capital morlaca. No se conoce con exactitud cuántas personas asistieron a la misa celebrada en el parque de Miraflores; unos hablan de 50.000, otros de muchos más fieles, pero en realidad el número no importa, dijo Gerardo Martínez, quien estuvo encargado de coordinar la visita y estadía del Pontífice.
Martínez, que en esa época tenía más de 60 años, recuerda que el encargo fue hecho por el entonces arzobispo de Cuenca, Luis Alberto Luna Tobar. Para él y su equipo fueron extenuantes jornadas de labores que tomaron más de mes y medio de preparación, pero que fue el trabajo que con mayor gratificación espiritual realizó durante su vida.
“Hubo que cuidar detalles al mínimo en todos los aspectos, desde el mismo instante que arribó al aeropuerto era nuestra responsabilidad, hasta su estadía y despedida de Cuenca”, señaló. La seguridad fue uno de los puntos más sensibles, toda vez que el Papa ya había sufrido un ataque con arma de fuego en 1981.
Aunque no tuvo tiempo para dialogar con Juan Pablo II, sí hubo un instante en que el Papa se acercó y con un abrazo y breves palabras agradeció, por intermedio de él, las atenciones recibidas por la comunidad cuencana.
Una foto que reposa en el lugar especial de su sala confirma tal acontecimiento, como uno de los gratos recuerdos de Martínez, que se califica como católico seglar. “Fueron momentos inolvidables e indudablemente mi fe se fortaleció, como entiendo pasó con la de miles de católicos”, argumentó.
Sus ojos brillan y sonríe mientras recuerda el tema central de la homilía en Miraflores, que impartió el Sumo Pontífice y que fue sobre la familia cristiana. Martínez considera que fue un Papa que revolucionó la época con su mensaje en el mundo y en especial a los jóvenes.
Martinez vivirá de manera especial la canonización del polaco Karol Wojtyla, lo hará por televisión y en la tranquilidad de su hogar junto a su compañera de toda la vida, Aida Borrero.
Festejos en Cuenca
A solo nueve años de su fallecimiento, Juan Pablo II será elevado por la Iglesia Católica a la categoría de santo, también será canonizado el papa Juan XXIII, declarado como el de la paz. En Cuenca se alistan conmemoraciones por este acontecimiento, según Rigoberto Jara, de la Curia Arquidiocesana.
El lunes 28 de abril, a las 19:00, habrá una celebración de la eucaristía solemne, donde se resaltará el acontecimiento. La misa será presidida por el arzobispo Luis Cabrera, en la Catedral de la Inmaculada. También en las distintas parroquias habrá celebraciones eucarísticas.
En la Unidad Educativa Juan Pablo II, esta semana hay exposiciones, charlas y la proyección de videos sobre el tema. Para el próximo 4 de mayo, a las 08:00, está programado en la iglesia de La Católica el decreto de cambio de nombre eclesiástico del actual Domingo Savio a parroquia Juan Pablo II.
Canonización
Se prevé que llegarán 61 comitivas a Roma, de 54 países para la canonización de los dos papas, entre ellos 19 jefes de Estado, 24 primeros ministros y 23 ministros. Unos 800.000 peregrinos vivirán la experiencia en pantallas gigantes en plazas romanas; otros 200 millones lo harán por televisión. Un enorme contingente de seguridad se ha preparado para el evento con 2.430 efectivos, 800 policías, 2.600 miembros de la protección civil, además de otros cuerpos de socorro.
Fuente: Diario El Tiempo