Epifanía, una de las festividades más antiguas que celebra la Iglesia Católica

La palabra indica la “manifestación del Señor” que, como dice San Pablo en la segunda lectura, se revela a todas las gentes “representadas hoy por los magos”. Ese es el significado de la Epifanía que el papa Francisco recordó en la misa solemne el pasado 6 de enero, día en que el mundo católico celebra cada año esta festividad, una de las más antiguas y que contiene datos que tal vez usted no sabía.

Si fue o no una estrella la que guió a los magos, si fueron tres reyes los que entregaron los presentes a Jesús o si esos eran sus nombres son algunas de las interrogantes que aún en la actualidad se mantienen.

Tres episodios

Aciprensa, en un nota publicada en enero pasado, cita que la iglesia católica celebra como Epifanías tres manifestaciones de la vida de Jesús: la Epifanía ante los magos de oriente (manifestación a los paganos), Epifanía del Bautismo del Señor (manifestación a los judíos) y la Epifanía de las bodas de Caná (manifestación a sus discípulos).

“A principios del siglo IV la antigua fiesta de la Epifanía reunía en una sola celebración estos tres episodios. “Más tarde, en Roma, la conmemoración de aquella triple epifanía se distribuyó en tres jornadas litúrgicas distintas: el 6 de enero, para recordar con la vocación de los magos el llamado de todas las naciones a la fe, conservó el nombre de Epifanía del Señor; el 13 de enero –día octavo de la Epifanía– se dedicó al bautismo de Jesús, y el domingo siguiente a esa fecha conmemoraba la manifestación que Cristo hizo de sí mismo en el signo de Caná, el primero de sus milagros según el Evangelio de San Juan”, según un artículo online del arzobispo de la Plata, en Argentina, en 2010.

La fiesta de los Reyes Magos

La Fiesta de los reyes magos o Bajada de reyes se comenzó a celebrar en Oriente en el siglo III y en Occidente se la adoptó en el curso del IV, según EWTN. En la Edad Media la Epifanía poco a poco pasó a conocerse más como la fiesta de los Reyes Magos, informa Aciprensa.

La fecha

Se estableció el 6 de enero debido a que ese día se celebraba el nacimiento de Aión, dios patrono de la metrópoli de Alejandría, que al parecer estaba relacionado con el dios sol. También porque desde tiempos antiguos en Egipto, se celebraba el solsticio de invierno el 6 de enero.

San Eusebio de Cesarea y San Jerónimo en el siglo cuarto, al igual que San Epifanio en el siglo sexto dicen que los reyes arribaron a ver al Niño antes de que Jesús cumpliese los dos años. Sin embargo, San Agustín (siglos cuarto y quinto) en sus sermones de la Epifanía afirmó que llegaron el día 13 después del nacimiento del Señor. Es decir, el 6 de enero del calendario actual, según cita el artículo.

Reyes o magos

El capítulo II del evangelio de San Mateo, versículos 1-12 menciona: “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. (…)”.

Aciprensa cita que los orientales llamaban “magos” a los doctores. “Mago” en lengua persa significaba “sacerdote” y justamente los magos (“magoi” en griego) eran una casta de sacerdotes persas o babilonios. Ellos no conocían la revelación divina como los judíos, pero estudiaban las estrellas en su deseo de buscar a Dios.

La tradición les llamó reyes a los magos en referencia al Salmo 72 (10 -11) que dice: “Los reyes de occidente y de las islas le pagarán tributo. Los reyes de Arabia y de Etiopía le ofrecerán regalos. Ante él se postrarán todos los reyes y le servirán todas las naciones”, cita la nota.

Cuántos eran

El evangelio de San Mateo también cita que “vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra”.

La biblia no detalla cuántos magos eran, pero San León Magno, papa en el siglo V, menciona que eran tres, en una de sus lecturas. “Que todas las naciones, en la persona de los tres magos, adoren al autor del universo, y que Dios sea conocido, no ya sólo en Judea, sino también en el mundo entero, para que por doquier sea grande su nombre en Israel (…)”.

El fresco más antiguo de la adoración de los magos data del siglo segundo y se encuentra en un arco de la capilla griega de las catacumbas romanas de Priscila y allí aparecen tres, menciona la nota de Aciprensa.

Pero también hay otras obras pictóricas en las que representan la Adoración de Jesús con más de tres reyes magos.

Sus nombres

La Biblia tampoco señala características fisicas ni nombres de los magos. Aciprensa señala que “en un manuscrito de París a fines del siglo siete aparece que se llamaban Bitisarea, Melchor y Gataspa, pero en el siglo nueve se empezó a propagar que eran Gaspar, Melchor y Baltazar”.

La nota agrega que Melchor es representado generalmente como un anciano blanco con barba como de la zona europea que ofrece al niño el oro por la realeza de Cristo. Gaspar representa a la zona asiática y porta el incienso por la divinidad de Jesús. Mientras que Baltazar es negro por los provenientes de África y regala al Salvador la mirra, sustancia que se utilizaba para embalsamar cadáveres y símbolo de la humanidad del Señor. En la época que se les empezó a pintar con estas características no se tenía conocimiento de América. Además, los tres hacen referencia a las edades del ser humano: juventud (Gaspar), madurez (Baltazar) y vejez (Melchor).

La estrella de Belén

Una nota de ABC referente al tema, publicada en el 2018, señala q1ue Aleks Scholz, de la Facultad de Física y Astronomía de la Universidad de St Andrews (Escocia) y director del Observatorio Universitario, concluye que “lo que vieron los sabios en el cielo fue en realidad una conjunción planetaria”.

También hay la teoría del famoso astrónomo Johannes Kepler de que pudo haber sido una nueva estrella del cielo, una nova o supernova, según un artículo de ABC. Otras teorías es que podría haber sido el planeta Júpiter.

La nota de Aciprensa informa que según estudios astronómicos al parecer se debió a la conjunción de los planetas Saturno y Júpiter en la constelación de Piscis. “Los reyes magos posiblemente deciden viajar en busca del Mesías porque, en la antigua astrología, Júpiter era considerado como la estrella del Príncipe del mundo; la constelación de Piscis, como el signo del final de los tiempos; y el planeta Saturno en Oriente, como la estrella de Palestina”, cita el artículo.

Fuente: www.eluniverso.com

PI