Falso dueño de Facebook vivía en Cuenca, en el sector de Challuabamba

Paul D. Ceglia, de 45 años, diseñador de páginas web y uno de los hombres buscados por los Estados Unidos (EE.UU.), y quien fue detenido el último 23 de agosto en Salinas, provincia de Santa Elena, en Ecuador, vivía en Cuenca.

Es oriundo de Wellsville, en Nueva York, y en marzo de 2015 huyó de EE.UU., en donde estaba procesado por fraude y extorsión a Mark Zuckerberg, creador de Facebook, la red social más importante del mundo, creada en 2004.

Es el fundador de StreetFax, PageBook y Allegany Pellets, y en 2003 contrató a Zuckerberg, quien en ese entonces aún no era una figura mundial, para desarrollar su sitio web StreetFax.com. El trabajo se hizo, pero la plataforma fracasó.

Luego, en 2010, demandó a Zuckerberg y reclamó la mitad de Facebook. La justicia estadounidense determinó que Ceglia emprendió una conspiración multimillonaria para defraudar a Facebook. Está acusado de fraude y extorsión.

Para escapar de EE.UU., rompió un dispositivo electrónico de rastreo por GPS (Global Positioning System) que le habían colocado en el tobillo. Salió junto a su esposa, dos hijos y su perro, con destino desconocido.

En Cuenca Ceglia residía en una casa, en la zona de Challuabamba, al norte de la ciudad, en el sector de las calles Londres y Lisboa. Para llegar se ingresa por una estrecha vía de tierra, sin salida, que termina en un bosque.

La vivienda es de dos plantas, con una pequeña buardilla. Es de arquitectura moderna y rodeada por una cerca eléctrica de seguridad de cinco líneas y una pared alta como cerramiento a un costado.

En la parte frontal tiene una larga puerta metálica con rejas, que fácilmente dejan ver un pequeño patio delantero y la fachada. También un espacio para parqueo de vehículos.

Localización

Vadim Avdeev, de 39 años, de Rusia, experto en ciberseguridad y criptografía, que desde hace algún tiempo trabaja en Cuenca, fue quien reportó a las autoridades, primero nacionales y luego internacionales, que Ceglia estaba en Cuenca.

Jenya Avdeeva, también de Rusía, esposa de Vadim, contó como lo conocieron: Ceglia los contactó por medio de unos amigos porque estaba interesado en proteger su identidad y en encriptar sus comunicaciones.
Y esta es la especialidad de Vadim, quien ha trabajado para muchos clientes individuales y comerciales en seguridad informática. Ahora presta sus servicios para una empresa pública en esta ciudad.

Jenya, quien asiste como traductora en los proyectos a Vadim, su esposo, contó que nunca estuvo a gusto con Ceglía, pues no quería dar mayores datos sobre su identidad, que eran necesarios para la protección de su información.

El cliente les pidió que simplemente lo llamaran como “Silence” (Silencio) o “Si”, aunque posteriormente comenzó a utilizar sobrenombres como por ejemplo “Silas Quinn”.

Ellos recordaron que el extranjero cuando eligió un terreno para comprar, también en Challuabamba, escogió uno con una vista de 360 grados para tener una visibilidad hacia todas partes, pues decía que lo querían matar.

De lo que se conoce Ceglia vivía con su esposa, dos hijos adolescentes y un bebé, que nació en Ecuador, pero además tenía a una italiana como pareja, a quien identificaron como “Erika”.

Trabajo

Jenya relató que al poco tiempo que iniciaron el trabajo para Ceglia tuvieron los primeros inconvenientes, pues era muy impaciente y quería que todo se haga rápido a pesar de que le explicaron que era una labor que tomaba tiempo.

Una de las tareas más complicas fue cuando el cliente le pidió a Vadim que haga la fusión de funciones de internet y radioaficionados, que involucraban hardware y software. Tenía experiencia en esto.

Recordaron que se sintieron presionados e incómodos cuando Ceglia comenzó a enviar mensajes de texto amenazantes y groseros, por lo que decidieron averiguar su identidad como una medida de protección y prevención.

Fue asi que un día Vadim recuperó una huella dactilar de Ceglia que la dejó en un vaso de agua y la comparó con una base de datos policiales de EE.UU. Entonces supo quien era realmente.

Pero además, Vadim revisó equipos que le entregó Ceglia y descubrió dispositivos para escanear redes wifi en diferentes lugares de Cuenca para acceder a información de personas, comercios e incluso entes gubernamentales.

Bases de datos

De acuerdo con Vadim igualmente encontró que su cliente compraba bases de datos para utilizarlos posiblemente en el hackeo de enrutadores de internet para comunicarse y evitar ser detectado.

Pero asimismo Vadim cree que puede ser parte de otros delitos de mayor gravedad, para lo que utiliza la moneda virtual Bitcoin. Esta dispuesto a entregar toda la información que tiene a las autoridades ecuatorianas.

Aunque ninguno de los dos siente confianza, pues dijeron que desde abril denunciaron la presencia de Ceglia en la ciudad y el país, pero no recibieron una respuesta oportuna.

Por eso decidieron comunicarse con la oficina con los agentes en EE.UU., e investigadores del FBI y a la CIA, aunque también esto les resulto difícil porque no son ciudadanos norteamericanos.

 

Fuente: Diario El Mercurio

MV